Cataratas: síntomas, cuándo operar y qué esperar de la cirugía
La cirugía de cataratas es una de las intervenciones más frecuentes y seguras en oftalmología. Te contamos cómo detectarlas a tiempo y qué implica el postoperatorio.
La catarata es la opacificación progresiva del cristalino, la lente natural del ojo. Es la primera causa de pérdida de visión reversible en el mundo y, con el envejecimiento de la población, uno de los motivos de consulta más habituales en cualquier clínica oftalmológica.
Síntomas que deben hacer sospechar
- Visión borrosa o "como a través de un cristal empañado"
- Mayor sensibilidad al deslumbramiento, especialmente al conducir de noche
- Percepción apagada de los colores
- Cambios frecuentes en la graduación de las gafas
- Visión doble en un solo ojo (diplopía monocular)
¿Cuándo operar?
No existe un grado de catarata que "obligue" a operar por sí solo: la indicación quirúrgica depende de cuánto limita la catarata la vida diaria del paciente —conducir, leer, trabajar— más que de un valor exacto de agudeza visual.
La cirugía: facoemulsificación
Hoy en día la técnica estándar es la facoemulsificación: se fragmenta el cristalino opacificado con ultrasonidos a través de una microincisión y se implanta una lente intraocular (LIO) que sustituye su función. Es una cirugía ambulatoria de unos 15-20 minutos por ojo, con anestesia tópica en la mayoría de los casos.
El postoperatorio
- Primeras 24-48h: reposo visual relativo, evitar frotarse el ojo, uso de carcasa protectora para dormir.
- Primera semana: colirios antibiótico y antiinflamatorio pautados, evitar polvo, piscinas y esfuerzos físicos intensos.
- Primer mes: revisiones periódicas para confirmar la buena cicatrización y el resultado refractivo final.
La mayoría de los pacientes notan una mejora de la visión ya al día siguiente de la intervención, aunque el resultado óptico definitivo se estabiliza en las semanas posteriores.
Un buen seguimiento clínico —con historial digital de exploraciones, pruebas preoperatorias y consentimiento informado centralizado— facilita explicar cada paso al paciente y reduce su ansiedad ante la cirugía.